• La investigación señala un interés económico como posible detonante del homicidio
Ocampo, Michoacán, 9 de abril de 2026.– El fiscal general del estado, Carlos Torres Piña, informó que el homicidio de Pedro Valencia Cerecero, secretario del Ayuntamiento de Ocampo, no está relacionado con la delincuencia organizada ni con motivos políticos, sino que responde a un móvil de carácter personal, presuntamente vinculado con su pareja sentimental.
Durante una conferencia de prensa, el titular de la Fiscalía General del Estado (FGE) explicó que los avances de la investigación descartan líneas relacionadas con violencia política o crimen organizado. Señaló que quien habría ejecutado y coordinado el hecho fue la pareja del funcionario, con la posible intención de obtener beneficios económicos derivados de su cargo.
De acuerdo con la cronología oficial, el pasado 1 de abril Valencia Cerecero salió de su domicilio con rumbo al municipio de Maravatío, momento en el que fue privado de la libertad. Un día después, sus familiares comenzaron a recibir llamadas de extorsión en las que se exigía un rescate de 500 mil pesos, lo que derivó en la denuncia formal ante la autoridad ministerial.
Como parte de las indagatorias, se logró rastrear los números telefónicos utilizados para las llamadas, detectando que algunas provenían del estado de Querétaro y otras del propio municipio de Ocampo. En coordinación con autoridades de aquella entidad, el 4 de abril fueron detenidos José Alonso “N” y Axel Diego “N”, acusados de secuestro agravado, a quienes se les aseguraron dispositivos móviles presuntamente vinculados con el caso.
Posteriormente, el 5 de abril fue detenido en Ocampo Francisco “N”, identificado como presunto autor intelectual y material del secuestro, además de ser señalado como quien habría privado de la vida al funcionario.
El fiscal detalló que, tras el análisis de los teléfonos celulares asegurados, se logró ubicar el cuerpo sin vida el 6 de abril en el municipio de Aporo. No obstante, los resultados de la necropsia indicaron que la víctima había sido asesinada desde el 2 de abril, prácticamente desde el momento en que ocurrió la privación de la libertad.
La Fiscalía subrayó que las investigaciones continúan en curso con el objetivo de esclarecer plenamente los hechos, determinar la participación de todos los implicados y deslindar responsabilidades en un caso que ha generado consternación en la región.





