jueves, septiembre 24, 2026

Ante el amago del PT y la ruptura con Morón, el PRD emerge como nuevo aliado estratégico de Morena y Torres Piña rumbo a 2027

5to. Informe de Gobierno del Mtro. Alfredo Ramírez Bedolla
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  • Autor: @TonyMichoacán

Una fotografía puede decir mucho en política, particularmente cuando aparece en el momento preciso. Carlos Torres Piña, coordinador estatal de la Defensa de la Transformación en Michoacán, publicó una imagen acompañado de Octavio Ocampo, diputado local y dirigente con licencia del PRD Michoacán.

El encuentro podría pasar como una fotografía más dentro de la intensa actividad política que se vive rumbo a 2027. Sin embargo, el contexto le da otra dimensión: ocurre mientras crecen las diferencias entre Morena y uno de sus aliados históricos, el Partido del Trabajo, por la forma en que se desarrolló el proceso para definir las coordinaciones estatales de la 4T.

En Michoacán, esas diferencias tienen además un componente particular. El senador morenista Raúl Morón Orozco, quien participó en el proceso interno y estuvo presente en el anuncio de la designación de Torres Piña, ha expresado abiertamente su rechazo al resultado de la definición.

Morena por su parte, ya dejó firme lo resuelto el pasado 14 de septiembre, en el sentido de que Torres Piña encabezará la coordinación estatal rumbo al proceso de 2027.

Pero el conflicto ya rebasó las fronteras de Michoacán. Reginaldo Sandoval, coordinador de los diputados federales del PT, elevó el tono frente a Morena y advirtió que, aunque su partido eventualmente no tuviera la fuerza suficiente para ganar por sí solo una gubernatura, sí tendría los votos necesarios para contribuir a que Morena perdiera entre siete y hasta 12 estados.

No es un señalamiento menor.

El PT reclama participación en el diseño y revisión de las encuestas y ha colocado sobre la mesa incluso la posibilidad de competir por separado en algunas entidades y sería probablemente con Raúl Morón como su candidato. La alianza no está formalmente rota, pero la tensión existe y la negociación rumbo a 2027 claramente atraviesa uno de sus momentos más complicados.

Y es justamente ahí donde la fotografía de Torres Piña y Octavio Ocampo adquiere relevancia.

Porque en Michoacán existe hoy un actor que hace algunos años no figuraba en esta ecuación: el PRD Michoacán.

Tras convertirse en partido político local, el perredismo michoacano conserva estructura, cuadros políticos, presencia municipal y una historia compartida con buena parte de quienes hoy militan o gobiernan desde Morena.

El propio PRD Michoacán ha señalado que está abierto al diálogo rumbo a 2027, aunque condicionando cualquier eventual acuerdo al respeto de su autonomía y a coincidencias programáticas. No existe, hasta ahora, una alianza formal con Morena; pero tampoco puede ignorarse que el diálogo político está abierto y en marcha.

Por eso la imagen importa.

No necesariamente porque anuncie un acuerdo inmediato, sino porque muestra que los puentes existen precisamente cuando Morena necesita mantener cohesionada la mayor cantidad posible de fuerzas rumbo a la elección de 2027.

Si el distanciamiento con el PT continúa, el PRD Michoacán podría adquirir un peso distinto dentro de las conversaciones políticas de los próximos meses. Y una eventual fórmula Morena–Verde–PRD modificaría significativamente el tablero de alianzas que hasta hace poco parecía tener como socios naturales a Morena, Verde y PT.

Carlos Torres Piña ya tiene en sus manos la coordinación estatal. El siguiente desafío será político: integrar a quienes participaron en el proceso interno, contener las fracturas y construir los acuerdos que sostengan el proyecto rumbo a 2027.

En ese escenario, mientras unos aliados endurecen sus condiciones, otros comienzan a aparecer en la fotografía.

Y en política, pocas fotografías son casuales.

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