La postura de Jorge Romero abre margen para que el PAN Michoacán negocie un eventual acuerdo con el PRI de Memo Valencia rumbo a 2027.
Morelia, Michoacán, 26 de agosto de 2026.- El PAN dejó entrever que las alianzas electorales rumbo a 2027 podrán definirse de acuerdo con la realidad política de cada estado, una postura que en Michoacán abre una ruta para que la dirigencia de Carlos Quintana Martínez pueda explorar y negociar un eventual acuerdo con el PRI encabezado por Guillermo “Memo” Valencia Reyes.
El presidente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, señaló que una realidad local no debe imponerse sobre otra ni una determinación nacional ignorar las condiciones particulares de cada entidad. Aunque Acción Nacional mantiene como prioridad competir con su propia marca, Romero sostuvo que el partido tendrá que analizar cada escenario y dejó abierta la posibilidad de construir acuerdos locales.
Para Michoacán, el mensaje modifica el margen con el que hasta ahora se había discutido una eventual alianza PAN-PRI para las elecciones de 2027. Carlos Quintana había señalado en julio que cualquier definición tendría que analizarse en el Consejo Estatal y posteriormente contar con el aval de la dirigencia nacional del PAN, por lo que la nueva postura de Jorge Romero fortalece el peso que tendrá la decisión de los órganos panistas en el estado.
Además, las conversaciones entre ambos partidos ya existen. Memo Valencia confirmó desde abril acercamientos con Carlos Quintana para explorar una coalición y, durante agosto, aseguró que el diálogo continuaba. Por su parte, el dirigente panista reconoció recientemente que existe una buena relación con el PRI y que Acción Nacional deberá valorar acuerdos con otras fuerzas políticas rumbo a los próximos comicios.
Así, una eventual alianza en Michoacán dependería en buena medida de la capacidad de Carlos Quintana y Memo Valencia para construir un acuerdo político local, aunque la determinación deberá recorrer los órganos internos correspondientes y mantener el aval nacional del PAN. La puerta, que meses atrás parecía prácticamente cerrada desde el ámbito nacional, ahora queda abierta para que cada estado valore su propia estrategia electoral.





