Morelia, Mich.- 31 de julio de 2026.- Las 721 máquinas tragamonedas o “minicasinos” destruidas este viernes por autoridades estatales y federales representaban una fuente de ingresos ilícitos superior a 100 millones de pesos al año para la delincuencia organizada, de acuerdo con estimaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE).
Los equipos fueron asegurados durante diversos operativos realizados a lo largo de este año en los municipios de Lázaro Cárdenas, La Piedad, Uruapan, Quiroga, Maravatío, Morelia, Zamora, Queréndaro y Arteaga, como parte de la estrategia para debilitar las estructuras financieras de los grupos criminales.
Durante el acto de destrucción, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla afirmó que la estrategia de seguridad en Michoacán no solo busca detener a quienes cometen delitos, también inhabilitar las fuentes de financiamiento de las organizaciones criminales.
“Con la destrucción de estas máquinas estamos cerrando una fuente de ingresos para la delincuencia organizada. Cada peso que se les quita es un recurso menos para seguir dañando a las familias michoacanas”, expresó.

Por su parte, el encargado del despacho de la Fiscalía General del Estado, Israel Vega Rodríguez, destacó que estos aparatos eran utilizados para generar recursos destinados al sostenimiento de actividades ilícitas y que retirarlos de circulación representa un golpe directo a las estructuras económicas del crimen.
“Estas máquinas no representan únicamente un objeto asegurado; representan una fuente de financiamiento para grupos delictivos. Su destrucción significa afectar directamente sus estructuras económicas, impedir que continúen obteniendo recursos ilícitos y evitar que permanezcan en espacios donde también estaban expuestos niñas, niños y adolescentes”, señaló.
El funcionario explicó que, con base en las estimaciones de la institución, cada máquina producía alrededor de 12 mil pesos mensuales, por lo que las 721 destruidas representaban ingresos superiores a 8.6 millones de pesos al mes y más de 100 millones de pesos al año, recursos que eran utilizados para fortalecer las operaciones de la delincuencia organizada.
Asimismo, reiteró que la procuración de justicia no solo consiste en investigar y detener a quienes cometen delitos, también en asegurar y destruir los instrumentos utilizados para la obtención de recursos ilícitos, debilitando con ello la capacidad operativa de los grupos criminales.
En su intervención, el secretario de Seguridad Pública, Antonio Cruz Medina, destacó que estos resultados son producto de la coordinación permanente entre las instituciones de los tres órdenes de gobierno.
“Cuando las instituciones trabajamos de manera coordinada logramos resultados contundentes. Retirar estas máquinas de circulación significa quitarle recursos a la delincuencia organizada y fortalecer la tranquilidad de las y los michoacanos. Vamos a mantener esta estrategia en todo el estado”, manifestó.
Las autoridades señalaron que el aseguramiento de las 721 máquinas es resultado de los operativos realizados durante este año por la Fiscalía General del Estado, en coordinación con la Secretaría de Seguridad Pública, el Ejército Mexicano, la Marina, la Guardia Nacional y autoridades federales.
Finalmente, hicieron un llamado a la ciudadanía para denunciar la operación de este tipo de máquinas en establecimientos comerciales, al señalar que la participación social es fundamental para continuar retirando de circulación estos mecanismos de financiamiento ilícito y seguir debilitando las estructuras económicas de la delincuencia organizada en Michoacán.






