• Especialistas advierten que el aumento del endeudamiento, junto con un déficit fiscal elevado y una economía en desaceleración, podría complicar el cumplimiento de las metas financieras del país.
Ciudad de México, 6 de junio de 2026.- La deuda pública de México mantuvo una trayectoria ascendente durante el último año y registró un crecimiento promedio de aproximadamente 1,022 millones de pesos diarios entre abril de 2025 y abril de 2026, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). El incremento ha generado preocupaciones entre analistas y organismos especializados debido a la presión que ejerce sobre las finanzas públicas en un contexto de menor crecimiento económico y reducción de ingresos gubernamentales.
En base a publicación del periodista Sergio Ángeles, en el CEO; la información oficial indica que el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP), considerado el indicador más amplio de la deuda pública nacional, alcanzó los 18.681 billones de pesos al cierre de abril de 2026. Esto representa un aumento real anual de 2.0 por ciento respecto a los 17.530 billones registrados en el mismo mes de 2025.
El ritmo de crecimiento del endeudamiento equivale a cerca de 31 mil millones de pesos mensuales en términos reales. Dentro de este cálculo se incluyen las obligaciones financieras de instituciones, organismos, dependencias federales y empresas productivas del Estado como Pemex y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
La SHCP señaló que la deuda representa actualmente alrededor del 50 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Sin embargo, estimaciones de Banco BASE ubican la proporción en 52.69 por ciento, lo que refleja una presión creciente sobre la capacidad financiera del sector público.
A la par del aumento de la deuda, los indicadores fiscales muestran un deterioro en el balance público. Entre enero y abril de 2026, el déficit alcanzó los 217 mil 74 millones de pesos, cifra que representa un incremento real anual de 150.8 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior.
Este resultado se explica por una combinación de menores ingresos y mayores gastos gubernamentales. Mientras los ingresos presupuestarios registraron una caída real anual de 2.2 por ciento, el gasto neto del sector público aumentó 1.4 por ciento.
Organizaciones especializadas han advertido que este escenario configura el segundo déficit público más alto registrado en México durante el presente siglo. De acuerdo con México Evalúa, la brecha fiscal refleja una creciente necesidad de financiamiento y coincide con preocupaciones expresadas recientemente por agencias calificadoras sobre la capacidad de pago del gobierno.
Analistas financieros consideran que la evolución de la deuda dependerá en gran medida de la capacidad del país para fortalecer su crecimiento económico y mejorar la recaudación tributaria. Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco BASE, advirtió que sin avances en ambos rubros será más complicado cumplir los objetivos fiscales y preservar la confianza de los mercados internacionales.
Por su parte, especialistas de México Evalúa sostienen que la economía mexicana continúa mostrando señales de desaceleración y enfrenta un modelo de recaudación con márgenes cada vez más limitados, mientras que los compromisos de gasto siguen absorbiendo una parte importante del presupuesto federal.
En ese contexto, economistas señalan que un debilitamiento adicional de la actividad económica podría reducir la capacidad del gobierno para mantener el equilibrio de las finanzas públicas, incrementando las presiones sobre el déficit y la deuda en los próximos años.





