• El intercambio diplomático encendió un nuevo frente político entre legisladores mexicanos y funcionarios estadounidenses por el respaldo al régimen cubano.
Ciudad de México, 24 de mayo de 2026.- Una nueva polémica internacional colocó a diputados federales de Morena en el centro del debate político, luego de que legisladores del partido guinda difundieran un comunicado en defensa del expresidente cubano Raúl Castro, tras señalamientos realizados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. El posicionamiento fue retomado posteriormente por la Embajada de Cuba en México, lo que provocó una respuesta directa desde Washington y derivó en un repliegue político por parte de Morena.
El primer episodio ocurrió cuando diputados de Morena publicaron un comunicado en el que rechazaron las acusaciones formuladas por autoridades estadounidenses contra Raúl Castro, defendiendo los principios de soberanía y autodeterminación de Cuba. El documento fue interpretado por sectores políticos como un respaldo explícito al régimen cubano.
Horas después, la Embajada de Cuba en México difundió el mensaje en la red social X, amplificando el alcance político y diplomático del posicionamiento emitido desde el Congreso mexicano.
La reacción no tardó en llegar. El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, cuestionó públicamente el comunicado de los legisladores mexicanos y señaló que le llamó la atención que el documento no estuviera firmado por una persona responsable.
Además, lanzó críticas severas contra el respaldo político expresado hacia el gobierno cubano, al que calificó como una dictadura. En su mensaje, Landau cuestionó que representantes mexicanos defendieran a un régimen que, afirmó, ha permanecido durante décadas en el poder y dependido históricamente del apoyo económico de otros países.
La declaración elevó la tensión política y abrió un debate sobre los límites de la diplomacia parlamentaria mexicana, especialmente en temas relacionados con gobiernos señalados internacionalmente por violaciones a derechos humanos y falta de libertades democráticas.
Tras la respuesta estadounidense y el impacto mediático generado, legisladores de Morena comenzaron a matizar y replantear el alcance del comunicado inicial, en un intento por contener la controversia política y diplomática.
El episodio dejó en evidencia la sensibilidad que existe en la relación bilateral entre México y Estados Unidos cuando actores políticos mexicanos asumen posiciones públicas sobre gobiernos como el de Cuba, un tema que históricamente ha generado divisiones ideológicas tanto en el ámbito nacional como internacional.
La controversia también reactivó el debate sobre el papel de los legisladores mexicanos en asuntos de política exterior y sobre las consecuencias diplomáticas que pueden derivarse de posicionamientos partidistas en temas internacionales.








