• Los sondeos colocan al secretario de Organización de Morena como uno de los perfiles con peor imagen electoral, incluso dentro del bloque oficialista.
Ciudad de México, 2 de febrero de 2026.– Andrés Manuel “Andy” López Beltrán, secretario de Organización de Morena, llega a la antesala de 2030 con un escenario adverso: encuestas nacionales y locales lo ubican entre los personajes políticos con mayor rechazo ciudadano, lo que debilita cualquier expectativa de una eventual candidatura, ya sea a la Presidencia de la República o a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
Los resultados se explican por una combinación de factores: tropiezos electorales recientes del oficialismo, cuestionamientos a su imagen pública y una serie de polémicas que contrastan con el discurso de austeridad que ha caracterizado a la llamada Cuarta Transformación.
El desgaste tras los procesos de 2025
De acuerdo con estudios de opinión de la casa encuestadora GobernArte, levantados en enero de 2026, la posición estratégica de López Beltrán dentro de la estructura de Morena no se refleja en respaldo ciudadano. Pese a ser uno de los principales operadores del partido, los sondeos muestran que su nombre genera resistencias incluso entre simpatizantes del proyecto gobernante.
En escenarios hipotéticos rumbo a 2030, los resultados advierten que el apellido y el cargo partidista no han sido suficientes para consolidar una base electoral propia, en un contexto donde Morena enfrenta el reto de renovar liderazgos y mantener cohesión interna.
Rechazo a nivel nacional
En la medición publicada el 12 de enero, López Beltrán encabeza la lista de personajes por los que la ciudadanía afirma que “nunca votaría” para la Presidencia de la República. Los porcentajes lo colocan por encima de figuras tradicionales de la oposición:
- “Andy” López Beltrán (Morena): 60.4 % de rechazo
- Alejandro “Alito” Moreno (PRI): 55.8 %
- Lilly Téllez (PAN): 50.3 %
El dato encendió alertas dentro del partido guinda, ya que el responsable de la organización territorial aparece con un nivel de rechazo superior al de liderazgos opositores ampliamente polarizantes.
Escaso respaldo en la Ciudad de México
El desinterés ciudadano también se refleja en la capital del país. En la encuesta específica sobre la Jefatura de Gobierno de la CDMX, levantada entre el 23 y el 27 de enero, López Beltrán registra apenas 2.5 % de la intención de voto dentro del bloque oficialista.
Muy por encima aparecen perfiles como Omar García Harfuch, quien concentra 40.8 %, seguido por Luisa María Alcalde con 20.1 % y Adrián Ruvalcaba con 19.5 %. Incluso otros aspirantes secundarios superan ampliamente al hijo del expresidente, lo que confirma su posición marginal en las preferencias.
Escándalos y cuestionamientos públicos
Analistas señalan que el deterioro en la imagen de López Beltrán coincide con una serie de episodios que han generado críticas y señalamientos mediáticos. Entre los más relevantes se encuentran viajes y estancias de alto costo en el extranjero, denuncias y acusaciones aún en proceso de investigación ante autoridades federales, así como reportajes sobre presuntas redes de contratos vinculadas a su círculo cercano.
A ello se suman cuestionamientos sobre su perfil académico y profesional, elementos que han alimentado la percepción de incongruencia frente al discurso de austeridad y ética pública promovido por la 4T.
En conjunto, los datos sugieren que, al menos por ahora, “Andy” López Beltrán enfrenta uno de los mayores retos de legitimidad política rumbo a 2030, en un escenario donde Morena deberá valorar no solo la capacidad de operación interna, sino la viabilidad electoral de sus figuras más visibles.







