Morelia, Michoacán a 09 de Septiembre de 2025
El llamado huachicol fiscal no se trata del robo de ductos, sino de un esquema de contrabando y evasión que permite ingresar combustible al país sin pagar impuestos. Este modelo nació tras la reforma energética de 2013 y cobró fuerza desde 2016, pero fue en la administración de Andrés Manuel López Obrador cuando alcanzó su mayor dimensión: de 2018 a 2024, el gobierno dejó de recaudar 809 mil 324 millones de pesos, con pérdidas anuales que rondaron los 177 mil millones.
La operación, que representa hasta un 30 % del mercado nacional de combustibles, se consolidó bajo el amparo de funcionarios de alto nivel. El más reciente escándalo involucra al vicealmirante de la Marina, Manuel Roberto Farías Laguna, exdirector de Aduanas y cercano a AMLO, detenido junto con otros mandos por liderar una red que introdujo millones de litros de gasolina y diésel al país.

El caso expone la contradicción con las propias palabras de López Obrador, quien llegó a afirmar que “todos los negocios jugosos de corrupción que se hacen en el país, se hacen con el visto bueno del presidente de la República”. La frase, que buscaba criticar sexenios pasados, hoy lo alcanza, pues las redes de huachicol fiscal florecieron durante su mandato y con funcionarios de su círculo.
🔴 Huachicol Fiscal: el fraude de 809 mil millones que creció con AMLO y que Sheinbaum comienza a desmantelar
— RedMichoacán (@RED_Michoacan) September 9, 2025
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La diferencia es que bajo el actual gobierno de Claudia Sheinbaum se han dado los golpes más duros: decomisos de más de 15 millones de litros, el desmantelamiento de una refinería clandestina en Veracruz y la captura de mandos navales que operaban el negocio. La Fiscalía General de la República calcula que el daño al erario supera los 9,200 millones de dólares anuales, pero la nueva administración ha mostrado mano dura contra una estructura que parecía intocable.
Hoy, el llamado huachicol fiscal se confirma como uno de los fraudes más costosos para México y también como uno de los mayores retos para Sheinbaum, cuyo gobierno ha comenzado a exhibir y castigar lo que durante el sexenio pasado se dejó correr.





