Este sábado 7 de junio, desde la capital del país, el senador Ricardo Monreal decidió elevar el tono del debate político y acusó que Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente, es blanco de una refinada modalidad de agresión: “violencia vicaria y sicaria”, cortesía de la oposición, que según él ya no sabe cómo golpear a López Obrador… salvo por vía familiar.
Monreal, convertido en vocero improvisado del hijo del expresidente, argumentó que los cuestionamientos hacia López Beltrán por los supuestos malos resultados de Morena en la elección judicial y en comicios como los de Durango y Veracruz, en realidad no son otra cosa que un ataque indirecto al “líder moral” ausente. Es decir, como AMLO ya no está en la boleta ni en Palacio, los críticos hacen lo que pueden: disparar hacia el hijo con el mismo nombre, por si algo pega.

En un elaborado análisis digno de cátedra, el senador diferenció entre la violencia vicaria (atacar a los hijos para dañar al padre) y la sicaria (hacerlo por puro placer o conveniencia), y concluyó que Andy sufre ambas. Y no por lo que haga o deje de hacer en Morena, sino simplemente por llamarse como se llama y por estar donde está. “Nuestra solidaridad con él”, expresó Monreal con tono solemne.
Minimizó además cualquier tropiezo electoral de su partido. Aseguró que, según Claudia Sheinbaum, la elección judicial fue un éxito porque votaron más de 13 millones de personas, lo cual supera —y por mucho— a los votos que recibieron PRI y PAN en las presidenciales. De Durango y Veracruz, dijo que no hay tal fracaso: Morena gobernará más municipios que antes. Lo demás, puro pretexto de una derecha que “no anda buscando quién se la hizo, sino quién se la paga”.
Finalmente, Monreal lamentó que esa “oposición vicaria” no contribuya a la democracia, sino que se limite a buscar venganza. Y aunque parezca que algunos señalamientos a Andy podrían ser legítimos, el senador deja claro que en estos tiempos, criticar a un López es casi un sacrilegio. Sobre todo si ese López, aunque no sea presidente, todavía representa un símbolo.





