• El reportaje señala que cartuchos calibre .50 producidos en la Planta de Lake City han llegado a manos del crimen organizado en México
12 de febrero de 2026, Ciudad de México. Una investigación del diario estadounidense The New York Times reveló que cárteles mexicanos han utilizado municiones diseñadas originalmente para el Ejército de Estados Unidos, producidas en la Planta de Municiones del Ejército en Lake City, instalación que es propiedad del Gobierno estadounidense pero operada por un contratista privado. El reportaje expone cómo parte de estos cartuchos, incluidos los de calibre .50, habrían terminado en el mercado civil y posteriormente en manos del crimen organizado en México.
La planta ubicada en las afueras de Kansas City, Misuri, es el principal fabricante de municiones para rifles del Ejército estadounidense y abastece tanto a fuerzas armadas como al mercado civil. De acuerdo con la investigación, aunque el uso civil de rifles calibre .50 es limitado en Estados Unidos debido a su alto costo y características especializadas, estos cartuchos sí están disponibles para la venta a particulares.
El reportaje señala que en México estas municiones tienen alta demanda por parte de grupos criminales con amplia capacidad económica y un interés constante en armamento de alto poder. Según el diario, integrantes de cárteles han utilizado armas calibre .50 en ataques contra fuerzas de seguridad, derribo de aeronaves ligeras y agresiones contra civiles y funcionarios.
La publicación sostiene que, con base en documentos judiciales, registros de decomisos y datos gubernamentales, existen acuerdos contractuales que permiten que excedentes o componentes de estas municiones ingresen al mercado minorista en Estados Unidos. Posteriormente, parte de este material sería traficado ilegalmente hacia México.
Cifras de la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) indican que desde 2012 se han asegurado más de 40 mil cartuchos calibre .50 en estados fronterizos con México; aproximadamente una tercera parte provendría de la planta de Lake City, proporción superior a la de cualquier otro fabricante.
La investigación también menciona que, aunque existen otros fabricantes internacionales —como empresas en Brasil y Corea del Sur— cuyos productos han sido rastreados hasta grupos delictivos, la planta de Lake City figura como una de las principales fuentes identificadas en decomisos vinculados a enfrentamientos de alta intensidad.
En el plano político, el reportaje recuerda que durante la administración del expresidente Donald Trump se designó a seis cárteles mexicanos como organizaciones terroristas. No obstante, el diario sostiene que dichas organizaciones han seguido obteniendo municiones producidas en la misma instalación. Asimismo, al menos 16 minoristas en línea ofrecieron cartuchos perforantes fabricados en esa planta o con componentes provenientes de ella.
Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han emitido un posicionamiento oficial respecto a los señalamientos específicos contenidos en la investigación. En México, el tema reaviva el debate sobre el tráfico transfronterizo de armas y municiones, así como la corresponsabilidad binacional en el combate al crimen organizado.
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