• La empresa argumenta razones de seguridad nacional y protección de una investigación penal en curso
Salina Cruz–Coatzacoalcos, 8 de febrero de 2026.— El Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec determinó reservar hasta 2031 la información técnica detallada de los vagones del Tren Interoceánico de la Línea Z, así como las copias íntegras de las comunicaciones sostenidas con su centro de mando después del descarrilamiento ocurrido el 28 de diciembre en Oaxaca, al considerar que su divulgación compromete la seguridad nacional y la continuidad operativa de una infraestructura estratégica.
La decisión fue notificada en respuesta a solicitudes de información realizadas por EL UNIVERSAL y avalada por el Comité de Transparencia del organismo, que argumentó que hacer públicos los modelos exactos de las unidades, manuales técnicos, fichas de especificaciones e identificadores incrementaría el riesgo de sabotaje, robo de piezas y planeación de actos ilícitos contra el sistema ferroviario.
El accidente, registrado en la comunidad de Nizanda, Oaxaca, dejó un saldo de 14 personas fallecidas y cerca de un centenar de lesionados, convirtiéndose en uno de los siniestros ferroviarios más graves vinculados al proyecto interoceánico. Tras los hechos, la Fiscalía General de la República (FGR) sostuvo que el tren circulaba a exceso de velocidad y anunció órdenes de aprehensión contra tres trabajadores encargados de la conducción, quienes presuntamente no contaban con licencia vigente.
Un dictamen pericial en materia de seguridad industrial determinó además que la locomotora identificada como FIT-3027 no cumplía con las medidas de seguridad establecidas en el Reglamento del Servicio Ferroviario, lo que reforzó las líneas de investigación sobre posibles fallas operativas y administrativas.
En su resolución, el Comité de Transparencia reconoció que existe un interés público legítimo en conocer el estado general del material rodante; sin embargo, sostuvo que proporcionar información a nivel de detalle técnico “aporta una utilidad marginal frente al objetivo de rendición de cuentas”, mientras que eleva de manera sustantiva los riesgos para la seguridad y la continuidad del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, declarado de seguridad nacional mediante decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 18 de mayo de 2023.
Respecto a las comunicaciones entre el centro de mando y los reportes generados tras el accidente, la empresa también resolvió clasificarlos como información reservada por un periodo inicial de cinco años. El argumento central es que dichos datos forman parte de la carpeta de investigación FED/FEIL/FEILC-OAX/000005/2026 de la FGR, y su difusión podría afectar el debido proceso, revelar líneas de investigación, versiones preliminares e identidades, y entorpecer la persecución de los delitos.
Aunque el organismo aceptó la relevancia pública de esclarecer lo ocurrido, subrayó que entregar copias íntegras —textuales o sonoras— de comunicaciones operativas vinculadas a una investigación penal activa podría causar un daño mayor al beneficio informativo inmediato. No obstante, dejó abierta la posibilidad de una desclasificación anticipada si se extinguen las causas de reserva o si así lo permiten las condiciones legales futuras.
Con esta determinación, el Tren Interoceánico refuerza su postura de blindaje informativo en torno a uno de los episodios más críticos del proyecto, mientras avanzan las indagatorias ministeriales y crece la exigencia pública de responsabilidades por un accidente que marcó un punto de inflexión en la narrativa de seguridad del corredor interoceánico.










