• Ernesto Núñez acusa falta de “reciprocidad política” y abre la puerta a nuevas alianzas, incluso con Movimiento Ciudadano.
Morelia, Michoacán; 15 de enero de 2026.— La crisis interna del llamado “moronismo” se profundizó luego de que el dirigente estatal del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Ernesto Núñez Aguilar, anunciara públicamente el rompimiento político con el senador Raúl Morón Orozco y su grupo, al acusar falta de reconocimiento y reciprocidad hacia la fuerza política de su partido.
En conferencia de prensa, el también diputado federal explicó que la decisión responde a una serie de desencuentros acumulados con el equipo del exalcalde de Morelia, quien —dijo— busca reposicionarse en el escenario político estatal tras el impacto que dejó la crisis derivada del fallecimiento del alcalde Carlos Manzo, ocurrido el pasado 1 de noviembre y que cimbró a ese bloque político.
Núñez Aguilar sostuvo que, pese a que el Partido Verde respaldó de manera abierta a Raúl Morón como una de las cartas fuertes rumbo a la gubernatura, no existió un trato político equitativo ni un reconocimiento real al peso electoral y territorial del PVEM. “No podemos seguir siendo comparsa o sombra de nadie”, afirmó.
El dirigente fue más allá al señalar que, de cara al proceso electoral de 2027, el Partido Verde cuenta con la estructura y fortaleza suficiente para competir en solitario o, en su caso, construir alianzas donde se le tome en cuenta en condiciones de igualdad. En ese contexto, adelantó que ya existen acercamientos y pláticas con Movimiento Ciudadano, sin descartar otros escenarios políticos.
El rompimiento se da en un contexto de alta tensión para el grupo encabezado por Raúl Morón, que —según distintas voces políticas— quedó debilitado tras la muerte de Manzo y las posteriores denuncias públicas realizadas por su viuda, Grecia Quiroz, y su hermano, Juan Manzo, quienes han exigido que se investigue a fondo el crimen y han señalado a integrantes de ese entorno político.
En los últimos días, desde sectores vinculados al moronismo se habría impulsado una estrategia para posicionar la narrativa de que el homicidio fue consecuencia de una supuesta traición interna del llamado “Movimiento del Sombrero”, tras la detención de Samuel “N”, director de Relaciones Públicas del Ayuntamiento. Previamente, también se promovieron versiones sobre la vida personal de Grecia Quiroz, lo que incrementó la confrontación mediática y política.
La tempestad interna se agravó con los señalamientos del dirigente estatal del PRI, Guillermo Valencia, quien acusó al exgobernador Leonel Godoy —identificado como figura clave de esa corriente— de estar detrás del crimen, dichos que han elevado la presión política y mediática en torno al caso.
Tras la muerte de Carlos Manzo, el tablero político en Morena y sus aliados se reconfiguró de manera abrupta. Aspiraciones, alianzas y equilibrios internos quedaron expuestos, y el deslinde del Partido Verde marca uno de los golpes más significativos a la viabilidad del moronismo en el corto y mediano plazo.






