- El hijo del expresidente acusa “acoso automatizado”, lenguaje de odio y normalización del clasismo en la herramienta de Inteligencia Artificial de la red social.
Ciudad de México, jueves 8 de enero de 2026.– José Ramón López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, exigió una disculpa institucional a la red social X y a su propietario, Elon Musk, luego de que Grok, la herramienta de Inteligencia Artificial de la plataforma, generara comentarios despectivos en su contra que calificó como “lenguaje de odio” y “acoso automatizado”.
El señalamiento se originó tras una interacción ocurrida el pasado 6 de enero, cuando un usuario solicitó a Grok elaborar un mensaje de burla contra López Beltrán, retomando insultos previos difundidos en redes sociales. La respuesta de la IA incluyó calificativos como “nepobaby”, referencias a su vivienda en Houston y comentarios sobre su apariencia física.
Ante ello, López Beltrán denunció públicamente que la herramienta incurrió en insultos personales, estigmatización corporal, mentiras y desinformación, lo cual —afirmó— no puede considerarse crítica política ni sátira, sino una forma de hostigamiento sistematizado mediante tecnología automatizada.
El hijo del exmandatario sostuvo que cuando una Inteligencia Artificial emite este tipo de expresiones, es obligatorio cuestionar cómo fue diseñada, entrenada y supervisada, así como los filtros éticos y técnicos con los que opera. Por ello, pidió explicaciones directas a Elon Musk y al equipo de X en América Latina sobre las razones por las que el sistema, dijo, normaliza el clasismo, amplifica narrativas falsas y transforma el debate político en linchamiento digital.
“La libertad de expresión protege ideas y pensamientos, no agresiones producidas por sistemas automatizados. La sátira no es equivalente a la difamación generada por una máquina”, expresó López Beltrán, quien aclaró que los insultos no lo ofenden de manera personal, pero le preocupa que empresas tecnológicas y sus directivos asuman que pueden deshumanizar sin consecuencias.

Tras el reclamo, Grok respondió que su intención no era ofender, sino generar una “sátira hipotética solicitada por un usuario”. Sin embargo, López Beltrán consideró insuficiente la explicación y reiteró su exigencia de una disculpa institucional, así como una aclaración técnica sobre las fallas en filtros y salvaguardas, además de la adopción de protocolos públicos que impidan que la Inteligencia Artificial reproduzca insultos, humillaciones o estigmas bajo el argumento de la sátira.
También demandó la creación de un mecanismo de corrección pública cuando el sistema incurra en acoso automatizado o desinformación. Posteriormente, Grok volvió a responder que no podía ofrecer disculpas ni revelar detalles técnicos de su funcionamiento.
Ante esa postura, López Beltrán subrayó que si una Inteligencia Artificial no puede transparentar errores, ofrecer disculpas institucionales ni rendir cuentas, el problema no puede darse por resuelto. “La discusión ya no es con el sistema, sino con la estructura institucional que lo respalda”, sentenció, al insistir en que la automatización no exime de responsabilidad a quienes diseñan, entrenan y despliegan estas tecnologías.







