• El monto equivale a financiar los programas sociales por más de 18 años y el pago de intereses ya ronda un billón de pesos.
Al 31 de diciembre de 2025, Ciudad de México.— El Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP), considerado el indicador más amplio de la deuda pública en México, alcanzó los 18.2 billones de pesos al cierre de noviembre, de acuerdo con cifras oficiales de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
La información confirma que el nivel de endeudamiento del sector público continúa en máximos históricos, con implicaciones directas para las finanzas públicas, el presupuesto federal y la capacidad de gasto del Estado mexicano en el mediano y largo plazo.
En este contexto, Hacienda detalló que el 77 por ciento de la deuda total corresponde a deuda interna, denominada en pesos, contratada a tasa fija y con vencimientos de largo plazo, lo que reduce parcialmente la exposición a choques cambiarios o incrementos abruptos en tasas internacionales.
El 23 por ciento restante es deuda externa, denominada en moneda extranjera, cuyo comportamiento está sujeto a la volatilidad cambiaria y a las condiciones financieras globales.
Uno de los datos más relevantes es el costo financiero de la deuda. Entre enero y noviembre de este año, el pago de intereses creció 11.2 por ciento en términos reales, hasta aproximarse al billón de pesos, según el reporte oficial.
Este nivel de gasto por servicio de la deuda duplica el monto que se pagaba en 2018, lo que refleja el peso creciente de los compromisos financieros sobre el presupuesto federal, aun cuando la mayor parte del endeudamiento esté estructurado a largo plazo.
Especialistas advierten que, en términos comparativos, el monto total de la deuda pública es tan elevado que permitiría financiar los programas sociales federales durante más de 18 años, una dimensión que ilustra la magnitud del pasivo y su impacto potencial sobre generaciones futuras.
La Secretaría de Hacienda no ha detallado ajustes inmediatos a la estrategia de endeudamiento, aunque el incremento en el costo financiero mantiene abierto el debate sobre la sostenibilidad fiscal y la necesidad de disciplina presupuestaria en los próximos ejercicios fiscales.







