• Auditorías de 2020 y 2023 documentan más de 33.5 millones de pesos en pagos indebidos, obras fantasma y contratos inflados en el mismo tramo donde ocurrió el descarrilamiento en Nizanda, Oaxaca.
30 de diciembre de 2025, Oaxaca, México.– La Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó irregularidades millonarias en la rehabilitación de la Línea Z del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, proyecto estratégico del Corredor Interoceánico, con un posible daño a la Hacienda Pública Federal por más de 33 millones 585 mil pesos, según auditorías practicadas a las Cuentas Públicas 2020 y 2023, en el mismo tramo donde ocurrió el descarrilamiento que dejó 13 personas muertas y 98 lesionadas en Nizanda.
Las observaciones fueron dadas a conocer a partir de una investigación de EME Equis, que documenta cómo durante varios ejercicios fiscales se autorizaron pagos por obras no ejecutadas, materiales cobrados pero no colocados, anticipos millonarios sin uso comprobado, además de personal y equipo que nunca apareció en los frentes de trabajo, todo ello en un proyecto clave para la conexión ferroviaria entre los puertos de Coatzacoalcos, Veracruz, y Salina Cruz, Oaxaca.
Desde la auditoría correspondiente a la Cuenta Pública 2020, la ASF advirtió deficiencias graves en los mecanismos de control y supervisión. Uno de los hallazgos más visibles fue la inexistencia de los llamados “Letreros Normativos de Obra” en al menos dos contratos distintos. Aunque el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec argumentó que dichos letreros fueron vandalizados o retirados, no presentó evidencia fotográfica ni denuncias ministeriales que acreditaran su existencia, por lo que el órgano fiscalizador determinó un daño patrimonial de 418 mil 800 pesos.
En 2023 un experto en trenes y movilidad advirtió que poner un "tren de juguete", como los HST en vías en mal estado y sin señalización,lo juzgaron de loco… https://t.co/LlhjPZByB0
— Jorge García Orozco (@jorgegogdl) December 29, 2025
En ese mismo ejercicio fiscal, los auditores detectaron pagos excedentes por materiales básicos para la rehabilitación de la vía. En el tramo La Mata–Colonia Jordán, por ejemplo, se pagaron 279 mil pesos de más por suministro de balasto, al comprobarse que el volumen facturado fue superior al realmente colocado en la obra. A ello se sumaron sobrecostos derivados de errores en la captura de precios unitarios: en un contrato se pagaron alrededor de 4 millones de pesos adicionales por riel de mayor peso (136 libras por yarda) cuando en realidad se instaló uno más ligero y barato (115 libras por yarda), discrepancia que la ASF mantuvo como observación al no ser debidamente justificada.
Otro punto crítico fue la entrega de anticipos sin respaldo en avances físicos. En el tramo Ubero–Mogoñé se otorgó un anticipo de 187.9 millones de pesos, equivalente al 20 por ciento del monto contratado. No obstante, hasta octubre de 2021 los trabajos no habían iniciado y no existía documentación que acreditara que esos recursos se hubieran destinado efectivamente a la adquisición de materiales o al arranque de la obra.
El descarrilamiento del Tren Interoceanico, la obra que "supervisaba" Gonzalo Lópe Beltrán, como Amilcar Olán el "amigo" de Andy López se burlaba de que la mala calidad del Balasto iba a descarrilar el tren. La tragedia de la línea Z, y la mano de los hermanos López. pic.twitter.com/CnC0z5XwzE
— Jorge García Orozco (@jorgegogdl) December 29, 2025
Las anomalías no se limitaron a ejercicios anteriores. En la auditoría practicada a la Cuenta Pública 2023, la ASF volvió a señalar irregularidades en la misma Línea Z, ahora por pagos en exceso que ascienden a más de 28.8 millones de pesos aún pendientes de aclaración. El mayor quebranto se concentró en el contrato FIT-GARMOP-OP-Z-13-2022, donde se identificó un posible daño al erario por 17.6 millones de pesos, derivado de la inflación de costos de mano de obra y equipo en al menos siete precios unitarios.
De acuerdo con los dictámenes, se cobraron cuadrillas completas de personal, maquinaria especializada y locomotoras que no aparecieron en los reportes fotográficos ni en los registros de supervisión de obra. Tan solo en el concepto de suministro y colocación de balasto se facturaron 12.9 millones de pesos adicionales bajo el argumento del uso de cuadrillas de topografía y equipo ferroviario cuya presencia no pudo ser acreditada. En el desmantelamiento de vía, se sumaron otros 2.5 millones de pesos en cobros indebidos por camiones y equipos que, según la ASF, nunca fueron utilizados.

La investigación también documenta lo que los auditores denominaron el “riel fantasma”. En el contrato FIT-GARMOP-OP-Z-14-2019 se pagaron 2.6 millones de pesos de más por riel de mayor peso y costo al realmente instalado. Aunque la entidad fiscalizada aseguró que se trató de un error mecanográfico, la ASF mantuvo la observación al no existir sustento técnico ni financiero que explicara la diferencia. En otro contrato, el FIT-GARMOP-OP-Z-17-2022, se detectaron pagos excedentes por 8.5 millones de pesos debido a duplicidad de insumos y al cobro de servicios de topografía no contemplados originalmente.
En 2023, @GarethDennis uno de los expertos traídos de UK, mostró estas fotos de los trenes británicos HST, donde los soportes del tren interoceanico estaban dañados. Dijo que la gente de la Marina no sabía de trenes y nadie entendía. pic.twitter.com/1QnjQ5HNT3
— Jorge García Orozco (@jorgegogdl) December 29, 2025
Para la Auditoría Superior de la Federación, el origen de estas irregularidades no es fortuito. En sus conclusiones, el órgano fiscalizador señaló como causa principal un inadecuado control y una deficiente supervisión de la obra. A pesar de que el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec intentó solventar parte de las observaciones mediante oficios y fotografías —varias de ellas sin georreferenciación ni elementos técnicos de validación—, el monto de 28 millones 849 mil 661 pesos continúa sin aclararse.

Hasta el cierre de las auditorías, únicamente se había recuperado una cantidad marginal de 129.3 mil pesos, correspondiente a cobros indebidos por pruebas de laboratorio. El resto de los recursos observados permanece bajo revisión, en espera de que los responsables comprueben el destino final del dinero público.

Pese a la magnitud de los señalamientos, ninguna de las empresas involucradas aparece, hasta ahora, en el padrón de proveedores sancionados por el gobierno federal. Entre los contratos señalados se encuentra el FIT-GARMOP-OP-Z-14-2019, por 87.5 millones de pesos, adjudicado a Construcciones y Maquinarias SEF, observado tanto en 2020 como en 2023. También figura el contrato FIT-GARMOP-OP-Z-17-2022, por 106.6 millones de pesos, otorgado a Grupo Constructor Diamante, así como el FIT-GARMOP-OP-Z-13-2022, por más de 158 millones de pesos, asignado a Asfaltos y Derivados de la Costa S.A. de C.V., donde se acreditaron cobros por balasto no colocado y renta de camiones que no se utilizaron.
Las auditorías dejan al descubierto un patrón de fallas administrativas y financieras en una de las obras emblemáticas del proyecto interoceánico, cuyos impactos, más allá del daño al erario, han quedado marcados por un accidente ferroviario con consecuencias humanas aún presentes en la memoria colectiva del Istmo de Tehuantepec.






