spot_img
sábado, marzo 7, 2026

Huachicol fiscal se expande: contrabando ahora golpea al azúcar y al camarón

Refrendo vehicular 2026

Investigación periodística documenta esquemas de evasión, triangulación y reempaquetado que desplazan producción nacional y financian redes criminales.

Ciudad de México, 24 de diciembre de 2025. El contrabando en México ya no se circunscribe a los combustibles. Una investigación de Milenio documentó que prácticas similares al huachicol se han extendido al azúcar y al camarón, mediante mecanismos de evasión fiscal y simulación comercial que afectan la recaudación, debilitan cadenas productivas y ponen en riesgo miles de empleos.

El hallazgo amplía el mapa del mercado ilegal en el país y exhibe patrones recurrentes: mercancía que ingresa con “trucos” fiscales, aranceles maquillados o reempaquetado para ocultar su origen. El impacto, advierte la investigación, trasciende lo económico y alcanza dimensiones de seguridad alimentaria e industrial.

En el caso del azúcar, el esquema consiste en importar supuestas “mezclas alimenticias” que, en los hechos, contienen hasta 98 por ciento de azúcar. Al declararse como otro producto, los importadores pagan menos impuestos y eluden controles, desplazando a productores nacionales y distorsionando precios.

Para el camarón, el mecanismo es el reempaque y la triangulación. Producto de origen extranjero entra al país y se comercializa como si fuera nacional, práctica que —según lo documentado— desplaza hasta 80 por ciento del camarón sinaloense del mercado, con consecuencias directas en el empleo y la actividad pesquera regional.

Estos esquemas no solo implican evasión fiscal. De acuerdo con la investigación, también financian redes criminales, debilitan la competitividad de sectores estratégicos y presionan la seguridad alimentaria e industrial del país. El fenómeno coloca un nuevo reto en la agenda pública y subraya la necesidad de fortalecer la vigilancia aduanera, la trazabilidad y la coordinación entre autoridades fiscales, sanitarias y de seguridad.

El huachicol, ahora fiscal y alimentario, emerge como un problema sistémico que exige respuesta integral del gobierno y del Estado mexicano.

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img