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sábado, marzo 7, 2026

Morena va por el control total del INE y busca rediseñar al árbitro electoral desde el Congreso

Refrendo vehicular 2026

Ricardo Monreal impulsa una reforma que modificaría la integración del Consejo General, justo cuando tres consejeros están por dejar el cargo.

Ciudad de México, sábado 20 de diciembre de 2025.– Morena colocó en el centro de su propuesta de reforma electoral un tema clave: la forma en que se eligen las y los consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE), lo que ha encendido el debate sobre el equilibrio y la autonomía del árbitro electoral. El planteamiento fue expuesto por Ricardo Monreal, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, al reconocer que el INE es el punto más complejo y sensible de toda la reforma.

Actualmente, las y los consejeros del INE son designados mediante acuerdos en la Cámara de Diputados y, en caso de no alcanzarlos, a través de un sorteo conocido como “tómbola”. Este mecanismo fue utilizado en el proceso más reciente, del cual resultó un Consejo General con una mayoría considerada cercana al oficialismo.

Monreal informó que la reforma electoral en análisis contempla dos rutas para integrar al Consejo General del INE. La primera es la elección directa de consejeros mediante voto ciudadano. La segunda, establecer una tómbola obligatoria entre perfiles previamente evaluados, un esquema similar al propuesto en la reforma judicial, donde los aspirantes serían seleccionados a partir de filtros definidos por el propio bloque mayoritario.

Ambas alternativas modificarían de fondo el modelo vigente y tendrían un impacto directo en el órgano que toma las decisiones más relevantes del sistema electoral mexicano: desde la organización de los comicios hasta la fiscalización y validación de resultados.

El contexto político no es menor. En los próximos meses concluirán su encargo tres consejeros del INE: Dania Ravel, Claudia Zavala y Jaime Rivera. La iniciativa de Morena podría cambiar las reglas de integración del Consejo General antes de que esos espacios sean renovados, lo que ha generado alertas entre analistas y actores políticos.

Aunque Monreal también mencionó otros puntos de la reforma, como la reducción de legisladores plurinominales y del financiamiento a partidos políticos, admitió que el eje más delicado es el INE. No solo por un debate de eficiencia administrativa, sino por lo que implica en términos de control político del árbitro electoral.

Para críticos de la propuesta, el planteamiento no apunta a mejorar el sistema, sino a debilitar la autonomía del instituto y a concentrar mayor influencia del oficialismo en las decisiones electorales. En el fondo, advierten, se trata de redefinir quién pone las reglas y quién vigila las elecciones en México.

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