• La reforma avanza entre acusaciones de “traición” y defensa gubernamental de que garantizará el derecho humano al agua.
Morelia, Michoacán, 4 de diciembre de 2025. El Senado de la República aprobó en lo general la Ley General de Aguas en una sesión declarada de “urgente resolución”, tras rechazar la moción de freno presentada por la oposición. El dictamen, que obtuvo 85 votos a favor y 36 en contra, avanza ahora a la discusión en lo particular mientras crece el debate político y social por sus alcances en el manejo del recurso hídrico en el país.
La aprobación ocurre apenas un día después de la maratónica sesión de 24 horas en la Cámara de Diputados, donde la minuta fue enviada al Senado para su votación inmediata.

Un marco legal que busca reemplazar a la ley de 1992
La reforma pretende sustituir la Ley de Aguas Nacionales, vigente desde 1992, diseñada bajo el artículo 27 constitucional y enfocada en la regulación administrativa del agua. La propuesta impulsada por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum plantea un nuevo esquema jurídico basado en el artículo 4, que reconoce el acceso al agua y al saneamiento como un derecho humano.
Entre los principales cambios se encuentra la creación del Registro Público de Agua Nacional, un Fondo de Reserva para comunidades sin acceso, la cancelación de concesiones acaparadas o sin uso, sanciones más severas por robo de agua y la regulación de obras privadas de captación pluvial que han alterado ciclos hidrológicos en varias regiones.

Tensiones con el sector agrícola
La oposición y organizaciones agrícolas —principalmente del norte del país— han advertido que la eliminación de la transmisión privada de concesiones genera incertidumbre, pues el acceso al agua influye directamente en el valor de las tierras y en la planeación productiva. Aunque Conagua aseguró que procesos como herencias y compraventa de predios se mantienen, los productores señalan que persiste la falta de claridad en los trámites y en los mecanismos para proteger derechos históricos.

Posturas encontradas en el Senado y el Gobierno Federal
Morena defendió que la reforma representa “un profundo cambio en la visión del manejo del agua” y permitirá combatir el mercado negro del recurso. El senador Efraín Morales aseguró que algunos grupos “ven afectados intereses favorecidos durante muchos años” y acusó que existe “una campaña de desinformación” para frenar la actualización del marco legal.
Desde el Ejecutivo, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que varios de los sectores que rechazan la reforma “tienen muchísimas concesiones de agua”, muchas de ellas sin uso o con irregularidades, por lo que consideró indispensable “poner orden” en un recurso estratégico para la seguridad hídrica nacional.
La discusión en lo particular continuará en las próximas horas, en un debate que perfila un nuevo capítulo en la regulación del agua en México y en la tensión política entre el gobierno federal y los sectores productivos que advierten afectaciones a sus actividades.






