El exgobernador negó cualquier vínculo con el crimen de Carlos Manzo y acusó al PRI de usar la calumnia como estrategia política en Michoacán.
Morelia, Michoacán, a 12 de noviembre de 2025. — El exgobernador de Michoacán y actual diputado federal de Morena, Leonel Godoy Rangel, rechazó de manera tajante las acusaciones del Partido Revolucionario Institucional (PRI) que lo señalan de estar involucrado en el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, calificándolas como “mezquinas” y provenientes de un partido “en extinción y totalmente desacreditado en Michoacán”.
Durante una entrevista, Godoy Rangel recordó que nunca ha sido investigado ni señalado formalmente por ninguna autoridad judicial, ni siquiera durante su administración como gobernador, cuando el PAN encabezaba el gobierno federal. Subrayó que ni sus adversarios políticos más férreos, como el entonces presidente Felipe Calderón, lo acusaron de delitos, por lo que consideró absurdo que el PRI lo intente hacer ahora.
“Ni aun así, en los tiempos de Calderón, se atrevieron a hacer una acusación de esa naturaleza. Es absolutamente vil y mezquina. El PRI quiere ganar con calumnias en un estado donde ya no tiene credibilidad”, afirmó.
Las declaraciones del legislador surgieron tras los dichos del coordinador priista en el Congreso local, Guillermo Valencia Reyes, quien pidió a las autoridades investigar a Godoy Rangel por presuntamente haber amenazado y bloqueado en diversas ocasiones al alcalde asesinado. “En el pleno huele a azufre”, dijo Valencia durante una entrevista previa.
Godoy Rangel respondió que los señalamientos de Valencia carecen de sustento y obedecen a una estrategia política dictada desde la dirigencia nacional priista encabezada por Alejandro Moreno Cárdenas, a quien señaló como impulsor de una política basada en “acusar sin pruebas”.
“Él (Valencia) es cercano a Alito, y practican la misma política que no les ha dado resultados. Acusar sin pruebas. Entonces, ¿quién les hace caso?”, cuestionó el morenista.
Finalmente, el exgobernador sostuvo que no responderá con acusaciones infundadas y reafirmó su confianza en las instituciones judiciales. Recordó que, incluso durante episodios de alta tensión en su gobierno, como los granadazos en Morelia y el “michoacanazo”, nunca acusó sin pruebas al entonces presidente Calderón ni a funcionarios federales, porque —dijo— “las acusaciones deben sustentarse en evidencias y no en intereses políticos”.
Con información de El Heraldo de México
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