Dirigencias locales impulsan la reconstrucción del partido desde la izquierda tras la pérdida del registro nacional.
Morelia, Michoacán, 10 de noviembre de 2025.– El Partido de la Revolución Democrática (PRD) comenzó una reconfiguración profunda tras perder su registro como fuerza política nacional en 2024, y ahora ocho de sus dirigencias estatales —entre ellas Michoacán— han decidido romper definitivamente con el PAN y el PRI, abriendo la puerta a posibles alianzas con Morena rumbo a las elecciones de 2027.
El movimiento interno busca devolver al Sol Azteca su identidad original como partido de izquierda y reconstruir su base territorial desde las entidades donde aún conserva registro estatal: Ciudad de México, Michoacán, Guerrero, Morelos, Zacatecas, Oaxaca, Hidalgo, Tlaxcala, Tabasco, Estado de México, Aguascalientes, Sonora y Baja California.
De acuerdo con los dirigentes estatales, la decisión de no repetir coaliciones con el PAN y PRI —como ocurrió en 2018 y 2024— responde al desgaste político y a la pérdida de identidad ideológica que esos acuerdos provocaron.
“La gente dejó de vernos como un partido de izquierda”, afirmó Octavio Ocampo, dirigente del PRD en Michoacán. “Nos perdimos en esa alianza y el beneficiado fue el PAN. Hoy queremos reconstruir desde las bases y reencontrarnos con nuestras causas”.
La nueva ruta del PRD está encabezada por las dirigencias de Ciudad de México, Michoacán, Guerrero, Morelos, Zacatecas, Hidalgo, Tlaxcala y Oaxaca, de las cuales cuatro renovarán gubernatura en 2027. En estos estados, el objetivo inmediato es fortalecer la estructura interna antes de decidir si se establecen acuerdos con otras fuerzas políticas.
“Morena puede ser una posibilidad, pero no una decisión tomada”, añadió Ocampo. “Primero hay que darle fuerza al PRD estatal, recuperar credibilidad y volver a ser opción de izquierda”.
Por su parte, Evodio Velázquez, dirigente del PRD en Guerrero, sostuvo que el partido debe “reconstruirse desde la izquierda, con coincidencias progresistas y no desde la sumisión política”.
Sin embargo, no todas las dirigencias comparten la nueva línea. En Aguascalientes y Sonora, el PRD mantiene cercanía con el PAN y PRI; mientras que en Tabasco y Zacatecas se exploran acuerdos amplios con diversas fuerzas locales.
En paralelo, algunos comités estatales —como los de Oaxaca y Michoacán— han propuesto evaluar la posibilidad de recuperar el registro nacional si el partido logra consolidar presencia y competitividad en los comicios intermedios de los próximos años.
La definición de alianzas será clave para el futuro del PRD, que, pese a su pérdida de registro federal, busca sobrevivir desde las estructuras locales y reencontrarse con su esencia política de izquierda.






