El expresidente advierte que la reforma judicial abrió la puerta a la corrupción y al poder de los cárteles sobre instituciones clave
Ciudad de México, lunes 10 de noviembre de 2025.— El expresidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, acusó que la llamada Cuarta Transformación ha instaurado un “maximato” que conduce al país hacia la autocracia, al señalar que la reciente reforma al Poder Judicial aprobada en el cierre del sexenio de Andrés Manuel López Obrador eliminó la independencia de jueces y magistrados, sustituyéndolos por perfiles vinculados a intereses partidistas y hasta criminales.
Durante su participación en el panel “El rol estratégico de América Latina en un mundo bajo reconfiguración geopolítica”, organizado por la consultora ABECEB, Calderón compartió escenario con los exmandatarios Mauricio Macri (Argentina) y Eduardo Frei Ruiz-Tagle (Chile), desde donde lanzó una dura crítica al nuevo sistema judicial mexicano.
El exmandatario señaló que la elección popular de jueces, magistrados y ministros fue un proceso “lleno de irregularidades”, en el que incluso se detectaron acordeones y listas oficiales de candidatos promovidos por Morena. “El único poder que se oponía o resistía al maximato fue desmantelado”, afirmó, al denunciar que “los nuevos jueces son planillas autorizadas por el partido que gobierna”.
Calderón sostuvo que gran parte de quienes resultaron electos carecen de preparación o han estado ligados a causas penales. “Algunos son corruptos e incluso abogados de narcotraficantes lograron ser jueces”, subrayó, citando como ejemplo a Silvia Delgado, exabogada de Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien fue elegida jueza en Chihuahua.
En otro momento de su intervención, el expresidente advirtió que el crimen organizado está reemplazando funciones del Estado, apoderándose de territorios, gobiernos locales y cuerpos policiales. “El verdadero negocio del crimen organizado es la extorsión. Cuando ese negocio captura al Estado, los ciudadanos ya no pueden pedir su protección, porque los criminales son el Estado”, expresó.
Calderón ejemplificó la situación con los casos recientes de Bernardo Bravo, líder limonero asesinado en Apatzingán, y Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, ambos amenazados previamente por grupos criminales que operan en Michoacán. “Lo que pasa en ese estado es reflejo del avance del crimen sobre la autoridad”, sentenció.
El exmandatario concluyó que México enfrenta un deterioro institucional sin precedentes, en el que la justicia, la seguridad y la democracia están siendo reconfiguradas “a conveniencia de un solo proyecto político”.
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