- El funcionario fue emboscado cuando regresaba a su casa; el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla aseguró que ya se investiga el crimen.
Penjamillo, Michoacán, lunes 13 de octubre de 2025.– La violencia alcanzó nuevamente a un funcionario municipal en Michoacán. Roberto Ramírez Zárate, síndico del Ayuntamiento de Penjamillo, fue asesinado a balazos la noche del domingo mientras conducía su vehículo sobre la carretera Numarán–El Palmito. El ataque, ocurrido en un tramo rural de la comunidad de La Angostura, ha provocado conmoción en la región y una nueva exigencia de justicia para las autoridades locales.
De acuerdo con los primeros reportes, el atentado ocurrió poco antes de las 23:00 horas, cuando Ramírez Zárate regresaba a su domicilio tras dejar a su hija en casa de familiares. Viajaba solo a bordo de un Nissan Tsuru color guinda, modelo 2017, cuando fue interceptado por sujetos armados que abrieron fuego en múltiples ocasiones. Los impactos se concentraron en las puertas del lado izquierdo del vehículo.
Automovilistas que circulaban por la zona notaron el coche detenido y, al acercarse, encontraron al conductor sin vida. Minutos después, policías municipales de Numarán confirmaron el deceso y notificaron a la Fiscalía Regional de La Piedad, que inició las diligencias correspondientes. En el lugar fueron localizados casquillos calibre .45 milímetros y restos balísticos que ya fueron enviados a peritaje.
El cuerpo del funcionario, de 38 años, fue trasladado al Servicio Médico Forense. Fuentes cercanas a la familia indicaron que no tenía antecedentes de amenazas ni había reportado sentirse en riesgo. Hasta este lunes, la Fiscalía no ha informado avances sobre el móvil del ataque ni sobre los posibles responsables.
El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla confirmó que mantiene comunicación directa con el fiscal Carlos Torres Piña para dar seguimiento a la investigación. “Se está trabajando para esclarecer los hechos y dar con los responsables”, declaró el mandatario.
El asesinato de Roberto Ramírez Zárate se suma a una serie de ataques recientes contra funcionarios municipales en Michoacán, lo que refuerza la preocupación por la inseguridad que enfrentan autoridades locales en varias regiones del estado. Mientras continúan las investigaciones, en Penjamillo prevalece un clima de tristeza y temor, reflejo del vacío que deja la violencia en las comunidades michoacanas.






