Morelia, Michoacán, a jueves 17 de octubre de 2025. — En una intervención de alto nivel jurídico, Sol Gracián Ineira Espinoza, joven asesora en el Congreso de Michoacán, expuso con gran temple ante la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral los dilemas que enfrenta el sistema democrático mexicano respecto a la autoadscripción de género y su impacto en la paridad electoral, en presencia de Lázaro Cárdenas Batel, jefe de la Oficina de la Presidencia de la República.
Bajo el título “El laberinto jurídico de la autoadscripción de género en las elecciones de Michoacán 2024”, la ponencia de Gracián Ineira destacó la paradoja entre los derechos individuales y los mecanismos de inclusión política. Señaló que las herramientas jurídicas creadas para garantizar la equidad de género pueden, en ciertos casos, ser instrumentalizadas con fines políticos, alterando el sentido original de la paridad.

La abogada michoacana analizó la interacción entre el mandato constitucional de paridad de género y el derecho fundamental a la autoadscripción, reconocido por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). Subrayó que el reto ya no es cuántas mujeres contienden, sino quién cuenta como mujer a efectos de paridad, y si esa autoadscripción responde a una identidad genuina o a una estrategia electoral.
Durante su exposición, Gracián explicó la diferencia entre autoadscripción simple —basada únicamente en la manifestación de la persona— y autoadscripción calificada, que requiere elementos objetivos que demuestren un vínculo real con el género afirmado. Argumentó que el sistema electoral mexicano aún busca un equilibrio entre respetar la identidad de género y evitar el fraude a la ley mediante simulaciones que distorsionen la representación de las mujeres.

En su análisis comparativo, retomó los casos de Oaxaca 2018 y Michoacán 2024, donde los tribunales determinaron que algunas candidaturas habían usado la autoadscripción de forma inconsistente o estratégica. En el caso michoacano, el Tribunal Electoral del Estado consideró que un candidato incurrió en violencia política contra las mujeres en razón de género, al registrarse como mujer para cumplir con la cuota, pese a identificarse públicamente como hombre.
Finalmente, Gracián Ineira enfatizó que el derecho electoral debe adaptarse constantemente para proteger tanto el derecho individual a la identidad como el derecho colectivo de las mujeres a una representación política sustantiva, e hizo un llamado a que mujeres cis y trans trabajen juntas para definir límites éticos y normativos que eviten abusos y garanticen una paridad real.






