Con apenas 14% de respaldo y un contundente 71% de rechazo, Alejandro “Alito” Moreno se confirma como una de las figuras políticas con peor imagen en el país.
Ciudad de México, lunes 9 de septiembre de 2025. Alejandro “Alito” Moreno, actual dirigente nacional del PRI y senador, enfrenta un panorama político adverso: siete de cada diez mexicanos opinan mal o muy mal de él, de acuerdo con la más reciente encuesta nacional de El Financiero. La medición refleja un deterioro sostenido en su imagen pública y lo coloca en la cima de la impopularidad entre los líderes políticos del país.
Los números son claros. Solo 14% de los encuestados tiene una opinión favorable de Moreno Cárdenas, mientras que 71% expresa una percepción negativa. Otro 4% asegura sentirse indiferente y un 11% ni siquiera lo conoce. Estos datos confirman que la figura del priista no solo despierta rechazo en el electorado general, sino que tampoco logra proyectar un liderazgo renovado dentro de su propio partido.
El declive de su imagen se ha acelerado en los últimos años. En julio de 2024, Moreno registraba 40% de negativos; hoy esa cifra creció 31 puntos, alcanzando un nivel de rechazo mayoritario. Entre los factores que han marcado este desgaste están los audios filtrados por la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, en los que supuestamente se escuchaba al dirigente priista hacer comentarios ofensivos hacia periodistas, además de presumir compras millonarias en efectivo y propiedades valuadas en cientos de millones de pesos.
A lo anterior se suman investigaciones abiertas durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador y cuestionamientos internos dentro del PRI. Su liderazgo, basado en la concentración de decisiones y cambios en los estatutos del partido, ha generado divisiones y críticas de militantes que lo acusan de perpetuarse en el poder.
El rechazo social también se alimenta de su estilo confrontativo. Los enfrentamientos públicos, como el zafarrancho con el senador Gerardo Fernández Noroña en el Senado, lejos de traerle simpatías, parecen haber reforzado la percepción de un político incapaz de generar consensos.
La encuesta de El Financiero lo coloca por debajo incluso de otros políticos con problemas de popularidad, como Adán Augusto López, quien tiene 53% de rechazo, o el propio Fernández Noroña, con 37% de opiniones negativas. La diferencia es que, mientras esos personajes aún conservan un núcleo de apoyo sólido, en el caso de “Alito” la desaprobación es casi total.
Con estos números, el dirigente priista enfrenta un dilema político: su permanencia en el escenario nacional está cada vez más ligada a la polémica y al descrédito que a la construcción de alternativas reales de oposición. En un país donde la imagen pública pesa tanto como las alianzas políticas, el futuro de “Alito” Moreno parece marcado por el rechazo de la mayoría ciudadana.








