Morelia, Michoacán; 12 de septiembre de 2025 –
El proyecto del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para 2026 contempla que cada diputado federal reciba un sueldo anual neto de aproximadamente 1 millón 307 mil pesos, lo que representa un aumento de 113 mil pesos respecto a 2025. Esto ocurre justo cuando el gobierno planea subir algunos impuestos y enfrenta un déficit fiscal que sigue creciendo.
El paquete económico para el próximo año proyecta un crecimiento moderado de la economía y una inflación controlada, pero con un déficit estimado en 4.1% del Producto Interno Bruto (PIB). Además, se espera que la recaudación de impuestos aumente un 5.7%, sin crear nuevos impuestos en general, pero sí subiendo tasas para ciertos grupos y reforzando el cobro de los existentes.
Carol Antonio Altamirano, presidente de la Comisión de Hacienda, aseguró que “no hay nuevos impuestos”, aunque reconoció que algunas tasas subirán para grupos específicos. Por su parte, Ricardo Monreal, líder de los diputados de Morena, adelantó que el Congreso eliminará los casi 500 millones de pesos extra que aparecieron en el proyecto para mantener el presupuesto de la Cámara igual que en 2025.
Expertos y analistas señalan que este aumento de sueldo para los legisladores choca con la imagen de austeridad que el gobierno ha promovido desde el inicio de la administración. Para la ciudadanía, puede verse como una doble vara: mientras se le pide más esfuerzo a los contribuyentes con nuevos impuestos, los diputados también se benefician económicamente.
Además, hay dudas sobre si los llamados “impuestos saludables”, como los aplicados a tabaco o bebidas azucaradas, realmente se traducirán en mejoras en salud pública si al mismo tiempo se recortan recursos en esos sectores. El aumento de sueldo de los diputados y nuevas prestaciones, como seguros de vida, podría parecer una contradicción frente a la promesa de austeridad en el Poder Legislativo, sobre todo si no se explican recortes claros en otras áreas.
En resumen, los aumentos proyectados para los diputados, junto con impuestos más altos para la población y un déficit creciente, podrían generar descontento ciudadano y desgaste político para el gobierno federal y Morena si no se justifican con medidas claras de ahorro y distribución más equitativa del gasto.







