▪️ Reconoció más de 30 años de narcotráfico, lavado de dinero y asesinatos, además de haber promovido corrupción en México.
Ciudad de México, 25 de agosto de 2025. Ismael “el Mayo” Zambada, histórico líder del Cártel de Sinaloa, se declaró culpable en un tribunal federal de Nueva York de dos cargos criminales: dirigir de forma continua una organización delictiva desde 1989 y conspirar en delitos relacionados con narcotráfico, lavado de dinero, secuestros y asesinatos. Con ello, evitó un juicio público, aunque afronta la posibilidad de cadena perpetua.
La audiencia, celebrada este lunes ante el juez Brian M. Cogan, duró 45 minutos y marcó un momento inédito en la historia del narcotráfico, ya que Zambada, de 77 años, había logrado mantenerse en libertad por más de cinco décadas, a diferencia de otros capos capturados o extraditados.
Durante su declaración, reconoció haber traficado al menos mil 500 toneladas de cocaína hacia Estados Unidos, generando miles de millones de dólares cada año. También admitió haber “promovido la corrupción de policías, militares y políticos” en México durante al menos tres décadas, lo que consolida la dimensión política y criminal de su figura.
Vestido con uniforme penitenciario azul y naranja, canoso y con visibles problemas de salud, Zambada se dirigió al juez y al público con una declaración inusual: “Reconozco el gran daño que las drogas han provocado a Estados Unidos, México y otros lugares. Asumo la responsabilidad y pido perdón a aquellas personas que se hayan visto afectadas por mis acciones”.
La Fiscalía de EE.UU. estima en 15 mil millones de dólares los bienes y activos generados por Zambada, mismos que deberán ser entregados a la justicia estadounidense. La sentencia definitiva será dictada el 13 de enero de 2026 por el juez Cogan, quien dejó entrever que la condena podría ser de cadena perpetua.
En su intervención, Zambada también confesó haber ordenado asesinatos contra rivales, lo que derivó en sangrientos enfrentamientos en los años ochenta y noventa, con víctimas tanto del crimen organizado como civiles inocentes.
El proceso contra “el Mayo” representa uno de los golpes más simbólicos contra el Cártel de Sinaloa, tras las condenas de Joaquín “el Chapo” Guzmán y las acusaciones que pesan contra otros líderes de la organización.






