El nuevo Fiscal General de Michoacán rechaza vínculos de subordinación con el Ejecutivo y promete coordinación institucional en materia de seguridad
Morelia, Michoacán, 28 de julio de 2025. — Luego de rendir protesta como nuevo Fiscal General del Estado, Carlos Torres Piña negó categóricamente ser un “fiscal carnal” y defendió la legalidad de su nombramiento, al afirmar que fue electo mediante el voto del Congreso, como parte de un proceso legítimo y constitucional.
En entrevista tras asumir formalmente el cargo, Torres Piña respondió a las críticas sobre su cercanía con el Ejecutivo estatal, al señalar que su designación “no es un capricho ni una imposición”, sino una facultad establecida por ley que recae en los poderes Legislativo y Ejecutivo, quienes conformaron y votaron la terna. “Fue una decisión conforme a derecho”, sentenció.
Afirmó que su elección representa también “el voto indirecto del pueblo de Michoacán”, al ser resultado de un procedimiento avalado por los poderes públicos. Además, adelantó que una de sus prioridades será garantizar la independencia institucional de la Fiscalía y mantener contacto permanente con medios, organismos y sectores sociales para fortalecer el trabajo en conjunto.
Respecto a su plan de trabajo, destacó que durante su comparecencia ante el Congreso planteó ocho ejes fundamentales, siendo uno de ellos la coordinación plena con fuerzas de seguridad federal, estatal y municipal. Subrayó que la colaboración con Sedena, Guardia Nacional, Marina y organismos de inteligencia será vital para enfrentar los retos en materia de seguridad.
Con esta postura, Carlos Torres Piña busca tomar distancia del señalamiento político que lo vincula como un fiscal cercano al Ejecutivo, y se presenta como un funcionario dispuesto a trabajar con autonomía y transparencia frente a un contexto estatal marcado por la violencia y la desconfianza hacia las instituciones.






