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sábado, marzo 7, 2026

México alista DEUDA por hasta 10 mil mdd para rescatar a Pemex sin registrarlo como deuda oficial

Refrendo vehicular 2026

• Gobierno de Sheinbaum recurre a maniobra con bonos P-Caps para dar liquidez a la petrolera sin cargar directamente al erario ni a Pemex

Ciudad de México, 23 de julio de 2025. El gobierno de Claudia Sheinbaum prepara una operación financiera para obtener entre 7 mil y 10 mil millones de dólares con el objetivo de rescatar a Petróleos Mexicanos (Pemex), sin que estos recursos se contabilicen como deuda directa del Estado o de la propia empresa. La estrategia, revelada por Bloomberg, ha despertado preocupaciones por su opacidad y por evadir la presión sobre las finanzas públicas mientras la petrolera estatal se ahoga en pasivos.

Según el reporte, el gobierno federal emitirá bonos conocidos como P-Caps (Premium Capital Securities) a través de una estructura compleja operada por la firma Eagle Funding LuxCo, con sede en Luxemburgo. Lo recaudado se invertirá en bonos del Tesoro de EE.UU., los cuales servirán como garantía para que Pemex acceda a nuevos préstamos privados. Si la petrolera incumple, los acreedores se quedan con esos bonos estadounidenses, y los inversionistas en los P-Caps, con la deuda de México.

La maniobra permite transferir riesgo financiero sin que se registre como deuda gubernamental o de Pemex, lo que ha sido interpretado como una jugada de “ingeniería financiera agresiva” para evitar la degradación del perfil crediticio del país y de la petrolera.

Especialistas consultados por Bloomberg alertaron que este tipo de mecanismos debilitan la transparencia presupuestal y postergan el saneamiento estructural de Pemex. Aunque le da un respiro momentáneo a la empresa más endeudada del mundo, con pasivos superiores a los 100 mil millones de dólares —de los cuales casi 19 mil millones vencen en 2026—, no soluciona su problema de fondo: una operación deficitaria, baja producción y altos costos fiscales.

Con esta operación, el gobierno de Sheinbaum buscaría evitar un colapso de Pemex en su primer año de mandato, pero bajo el riesgo de heredar una nueva carga financiera opaca y condicionada a la volatilidad de los mercados internacionales. Analistas advierten que, aunque legal, el mecanismo camina en la delgada línea entre el salvamento financiero y el maquillaje contable.

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