- La presidenta Claudia Sheinbaum prepara una purga silenciosa pero profunda en Morena y en el poder.
Morelia, Michoacán., 19 de julio de 2027
Mañana habrá Congreso Nacional van a discutir y votar tema de permitir o no la reelección consecutiva de legisladores y alcaldes en 2027.
A través de esto, Sheinbaum busca reemplazar a legisladores y alcaldes ligados a figuras del pasado reciente como López Obrador, Mario Delgado, Marcelo Ebrard, Ricardo Monreal y Adán Augusto López, para colocar a una nueva generación de perfiles afines a ella.
La iniciativa de la presidenta de la “no reelección”, que fue frenada en el Senado por algunos de los agraviados, y pateada hasta 2030, ahora resurge desde el corazón del partido: este domingo, no es solo un cambio estatutario: es una auténtica lucha por el control del partido.
Si se aprueba, Sheinbaum consolidaría su poder territorial rumbo al 2027, impulsando una nueva camada de legisladores, presidentes municipales y cuadros locales bajo su sello.
No es casualidad que Ricardo Monreal, coordinador de los diputados morenistas, ya se haya descartado públicamente para buscar otro cargo. Su discurso sobre la “renovación de liderazgos” parece alinearse con la postura dominante que impulsa Sheinbaum. En el fondo, puede leerse como una aceptación de que el relevo está en marcha.
Otro posible beneficiario es Andrés “Andy” López Beltrán, hijo del presidente emérito. Con la reelección bloqueada, podría reclamar parte del capital político de su padre, distribuyendo posiciones clave entre sus leales.
Mañana, Morena no solo decidirá si permite o no la reelección. Mañana podría empezar a tomar forma un nuevo Morena, con nuevos liderazgos y con un nuevo equilibrio de poder, más alineado con la presidenta que con el legado de su fundador.






