El ataque directo contra el jefe policiaco David Cristóbal Barraza Sainz, en una de las avenidas principales de Culiacán, expone la escalada de violencia y la vulnerabilidad de las corporaciones de seguridad en la antesala de la llegada de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Culiacán, Sinaloa, 15 de julio de 2025. El comandante David Cristóbal Barraza Sainz, alias “Comandante Nitro”, fue asesinado a balazos este martes en un ataque directo sobre el Bulevar Pedro Infante en Culiacán. El homicidio ocurre a solo tres días de la anunciada visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a la capital sinaloense, lo que intensifica la preocupación por la seguridad en la región.
El ataque se registró alrededor de las 13:30 horas. Sujetos armados interceptaron la camioneta Volkswagen Tiguan del comandante y abrieron fuego a corta distancia, provocando su muerte al volante. Su esposa resultó herida y fue hospitalizada. El vehículo quedó en el camellón central con múltiples impactos. Al sitio acudieron elementos de la Policía Estatal Preventiva, Ejército, Marina, Guardia Nacional y Fiscalía para las diligencias.

La muerte del “Comandante Nitro” se suma a una creciente lista de homicidios de agentes en Sinaloa. En los últimos diez meses, la guerra interna entre facciones del Cártel de Sinaloa –“Los Chapitos” y “La Mayiza”– ha dejado 1,552 víctimas mortales, triplicando el periodo anterior (407). Este enfrentamiento ha desbordado a las fuerzas de seguridad locales, afectadas por la violencia directa, infiltración y falta de capacidad operativa.
Con este crimen, suman al menos 43 policías estatales asesinados en el conflicto actual. El ataque, ocurrido en pleno día en una zona urbana, resalta la capacidad de los grupos criminales y la fragilidad de las corporaciones de seguridad pública.
La Fiscalía General del Estado abrió una investigación y las autoridades locales y federales reforzaron los operativos en Culiacán. No obstante, la percepción ciudadana es que la estrategia oficial sigue sin dar resultados frente a la escalada de violencia.
El asesinato del comandante genera una incómoda antesala a la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a Culiacán, en medio de cuestionamientos por su respaldo al gobernador Rubén Rocha Moya, señalado por presuntos vínculos con actores locales del crimen organizado. Aunque el Gobierno Federal ha prometido reforzar la seguridad, este hecho reaviva las dudas sobre la eficacia de la estrategia de contención y la capacidad del Estado para garantizar la seguridad.







